viernes, 12 de septiembre de 2014

hexágonos otra vez












Hay proyectos que me acompañan desde hace mucho tiempo. Hay proyectos que son demasiado grandes para mi, que los empiezo sin ser consciente de dónde me estoy metiendo, sin saber si podré resolver las cuestiones que me plantearán.
Pero a la vez son esos proyectos los que me hacen descubrir mi lado más paciente, y retomarlos de tiempo en tiempo sin prisas y sin ansiedad. Mis hexágonos avanzan lentamente pero sólo me importa jugar con ellos, combinar los colores, dejarme sorprender por sus casi infinitas posibilidades...

martes, 9 de septiembre de 2014

cosas pequeñas










Colgar unas campanitas de cerámica que nos trajimos de nuestro viaje al sur, conseguir fotografiar una pompa de jabón después de muchos muchos intentos.
Mientras escucho el sonido de las campanas agradezco estas pequeñas cosas que me alegran los días.

sábado, 6 de septiembre de 2014
















La tienda de los milagros en Níjar. Un lugar mágico lleno de artesanía y belleza. Si alguna vez viajáis hacia el sur, os recomiendo una visita. Es de esos sitios en donde quiero quedarme y descubrir todos los mundos que encierra.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Septiembre














El otoño me está invadiendo con muy buenas maneras, con su luz dulce y dorada pero no voy a sucumbir a sus encantos. Septiembre es verano y así quiero vivirlo. Aunque las granadas me asalten y las manzanitas ya estén maduras en el árbol no estoy dispuesta a caer en esa trampa: viviré en verano hasta el último momento.
¡Hola Setiembre!

viernes, 22 de agosto de 2014

herencias























“Somos la suma de todos los que nos precedieron, de todo lo que fue antes que nosotros, de todo lo que hemos visto. Somos toda persona o cosa cuya existencia nos ha influido y a la que hemos influido. Somos todo lo que ocurre cuando ya no existimos, y todo lo que no habría sido si no hubiéramos existido”.

De repente han llegado a mis manos algunos tesoros antiguos que han estado durante mucho tiempo guardados, casi olvidados. Unas banquetas del taller de sastrería del abuelo, vajillas del tío, alguna taza, un pequeño frutero...
He limpiado las banquetas, he lavado los platos y he buscado un sitio para todo. Me gusta dar nueva vida y nuevo uso a estas cosas que algún día estuvieron en las manos de personas queridas. 
Nunca hubiera elegido una vajilla de flores y mucho menos de color rosa, ni unas tazas de porcelana con rayas doradas pero de alguna manera todo esto también tiene algo que ver conmigo y agradezco mucho mucho el cuidado con que todo ha sido tratado hasta conseguir llegar aquí.
Y como siempre un gracias enorme  a la tía Mª Rosario, la gran conocedora de historias de la familia, que siempre consigue dar un sentido especial a cada pequeña cosa.